¿Quién necesita un sitio web personal?

Cualquiera puede lanzar un sitio web personal, pero éste beneficia a algunos profesionales más que a otros. Vivimos en un época de fácil acceso a internet, pero la cruda verdad es que, si tú no gestionas tu imagen en línea, alguien más lo hará.

Cuando eres joven, las fotos ridículas y los tuits prejuiciosos pueden parecer insignificantes hasta que empiezas a buscar trabajo o decides iniciar un negocio. Solo cuando te das cuenta que los reclutadores, los futuros empleadores y los clientes potenciales podrían buscarte en redes sociales, es cuando empiezas a darte cuenta de cuán importante es controlar tu imagen en internet.

Cualquiera que desee causar una buena impresión online, ya sea para conseguir un nuevo empleo, mostrar su cartera profesional, promocionar un proyecto personal o simplemente para conectar con personas de ideas afines, puede hacerlo a través de una página web personal.

¿Deberías quedarte únicamente con redes sociales?

Cuando recién empiezas a planear tu marca personal, es posible que te preguntes: “¿Por qué tomarme la molestia de crear un sitio personal cuando hay redes sociales como LinkedIn, donde los clientes y reclutadores potenciales ya están activos?”

La respuesta se reduce a: “debes entender las limitaciones de una plataforma como LinkedIn”.

Por ejemplo, en LinkedIn puedes adjuntar documentos, fotos, videos y diapositivas, pero en cantidades limitadas y con un tamaño máximo de 300 MB para cada archivo. Mientras que un sitio web personal puede ser benéfico si tienes mucho trabajo original por mostrar. Después de todo, si afirmas ser experto en algo, la gente querrá ver pruebas.

LinkedIn también cuenta con un área específica para añadir testimonios y aprobaciones, los cuales son muy valiosos. Sin embargo, si estás trabajando por tu cuenta, es posible que una página personal te ofrezca mayor control sobre la forma en que muestras los testigos de tus clientes o colaboradores satisfechos. Piensa en LinkedIn como una tarjeta de negocios online que puede dirigir visitas a tu sitio web personal.

También debes pensar que hacer un perfil en redes sociales es como construir un edificio en un terreno alquilado: te encontrarás en apuros si la red social desaparece, tiene problemas técnicos o te bloquea.

Como dice el refrán, es mejor que “no pongas todos tus huevos en una sola canasta”.